La secta Creciendo en Gracia hace campaña contra Iglesias evangélicas y católicas
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Estados Unidos, (RIES / NoticiaCristiana.com) Miembros de la agrupación Creciendo en Gracia aseguran que no descansarán hasta sacar a cuantas personas les sea
posible del "engaño de las religiones". Esto hemos podido leerlo en el diario Mundo Hispánico, el vocero de la comunidad hispana de Georgia (EE.UU.). En el artículo, firmado por Mario Guevara,
aparecen reflejadas las actividades de la secta Creciendo en Gracia.
Seguidores
de un puertorriqueño que se autoproclama "Jesucristo encarnado" llegaron recientemente a Atlanta en búsqueda de nuevos adeptos... dentro de otras iglesias. Los miembros del grupo Creciendo en Gracia
están entrando a congregaciones que tienen distinta ideología a la de ellos para repartir su material entre los fieles y así tratar de convertirlos a su fe. Hasta ahora lo han hecho en al menos dos
iglesias del área metropolitana: una católica y otra evangélica.
De
acuerdo con la directora de comunicaciones de Creciendo en Gracia, Axel Poessy, la idea es confrontar a las diversas religiones con la "verdad" que solo ellos tienen y que promueven. "Hay mucha gente
engañada: el Papa y las religiones protestantes llevan años mintiéndole a sus creyentes y robándoles la bendición de tener una vida feliz al hacerles creer que existe el pecado", manifestó Poessy
minutos antes de que la policía la desalojara de la iglesia Tabernáculo de Atlanta.
A
dicho lugar acudió Poessy junto con otras dos jóvenes el 28 de febrero, pues sabían que llegaría una masiva afluencia de personas para escuchar al congresista federal Luis Gutiérrez. Dentro del
santuario tomaron fotografías y repartieron volantes con información de su grupo; luego hicieron lo mismo en el estacionamiento. La policía acudió a sacarlas tras ser descubiertas por líderes
cristianos que estaban a cargo de la organización del evento, quienes llamaron a las autoridades.
"Es
una falta de respeto lo que están haciendo. Ellas tienen derecho a pensar como quieran, pero no a tratar de imponerle a los verdaderos cristianos la farsa que les han metido", aseguró el líder
evangélico Pedro Díaz, quien fue el que confrontó a las jóvenes. El agente de policía de Gwinnett que sacó a las mujeres dejó que se quedaran en la acera, afuera de la
iglesia.
Óscar
Gonzalo, un creyente a quien trataron de convencer posteriormente, les dijo que él ya tenía a Cristo en su corazón y que con eso le bastaba. Poessy le insistió en que tomara un folleto con el rostro
de su líder, José Luis de Jesús Miranda, para que "además de tener a Dios en su corazón, conociera su rostro". Días antes, según Poessy, Creciendo en Gracia fue también a una parroquia católica para
boicotear la celebración del Miércoles de Ceniza. "Hicimos lo mismo en 28 países donde tenemos presencia", dijo. Mundo Hispánico trató de obtener los puntos de vista de varios representantes de la
Iglesia Evangélica y Católica en Georgia, pero hasta el cierre de esta edición, no hubo respuesta alguna.
Controversia
histórica
Desde
su primera aparición pública en 2005, en Miami, Florida, la agrupación Creciendo en Gracia comenzó a generar controversia, ya que su líder, un puertorriqueño de 61 años, se presentó como "Dios hecho
hombre". Inicialmente, Miranda dijo ser el Apóstol Pablo, pero luego cambió su discurso proclamando que representaba la segunda venida de Jesucristo a la Tierra. Su doctrina rápidamente se extendió
por Latinoamérica, a tal grado que ya tiene representación en cerca de 33 países.
No
obstante, en El Salvador, Guatemala y Honduras, entre otros países, Creciendo en Gracia ha encontrado mucha oposición. La prensa de esos lugares informó de prohibiciones gubernamentales para el
ingreso de Miranda desde hace tres años. Incluso se ha solicitado al Congreso de dichos países que modifiquen las leyes para impedir la entrada de la agrupación por considerarla una "secta
peligrosa". En El Salvador, por ejemplo, el Gobierno tuvo que intervenir en julio de 2007, luego de que simpatizantes de Miranda quemaran imágenes de la Virgen y de otros santos frente a una de las
principales iglesias católicas de la capital, generando riñas.
No
obstante, para Víctor Chávez, quien está a cargo de la representación en Georgia, el rechazo en esas naciones es solo una pequeña parte de la persecución que sufrirán por predicar la verdad y ello no
les impedirá seguir con sus actividades allá o en esta ciudad. "Somos relativamente nuevos en Atlanta y no dudamos que tendremos oposición, pero confiamos en que los llamados oirán nuestra voz y
regresarán al redil. Estamos preparados para enfrentar el rechazo", explicó Chávez.
¿Libertad
de culto?
Tanto
la Primera Enmienda de la Constitución de Estados Unidos, así como el artículo 18 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos aprueban la libertad de culto o religiosa. También consideran
como derecho fundamental de cada ser humano la libre elección de su fe y prohíben que haya opresión, discriminación o presión hacia alguien con fines de que cambie de credo. En el caso de las
actividades de Creciendo en Gracia, Chávez dijo que no obligan a nadie a unirse a ellos. "Únicamente damos en mensaje y cada persona toma la decisión, como en mi caso que fui católico y después
evangélico y ahora por fin conocí verdaderamente a Dios", explicó Chávez.
La
doctrina
Creciendo
en Gracia es una organización que se caracteriza por negar la existenci
a del pecado y, por consiguiente, del infierno. Asimismo, la agrupación insta a sus seguidores a tatuarse el número 666 porque, de acuerdo con su
fe, no es un número satánico, sino de la sabiduría. También se graban con tinta las iniciales de la frase 'Salvo, Siempre Salvo' (SSS) como señal de que, aunque cometan errores, no son pecadores,
sino que siempre estarán bendecidos pues Cristo eliminó al pecado en la Cruz. De acuerdo con esto, se puede hacer cualquier cosa negativa sin que ello aparte a la persona de Dios, aunque sí te trae
consecuencias.
Los
miembros de Creciendo en Gracia creen que Jesucristo, ahora encarnado en el puertorriqueño José Luis de Jesús Miranda, muy pronto destruirá a las Iglesias Católica y Evangélica pues, dicen, han
predicado un falso evangelio.